PUTT

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La fuerza en el pat largo
Por Joaquín Sierra


Iniciamos hoy un pequeño ciclo dedicado al pat largo. Lo más importante cuando nos encontramos a 10 o más metros del hoyo es dejar la bola lo más cerca posible, sin pretender embocar, para asegurarnos los 2 pats. Para ello la clave está en calcular la fuerza con que debemos impactar a la bola. Antes de colocarnos en la posición definitiva para realizar el pat, debemos situarnos frente a la bola y balancear los brazos atrás y adelante, varias veces, mirando el hoyo para sentir la fuerza que debemos aplicar al pat. Es una cuestión innata, que debemos decidir haciendo caso de nuestra intuición y concentrándonos al máximo en ese instante de reflexión. Por supuesto, como en todo, la experiencia también ayuda.

La colocación en el pat largo
Por Joaquín Sierra


La colocación en los pats largos tiene unas características específicas. En primer lugar las piernas deben estar más separadas para crear una buena base que nos dé mayor estabilidad. La parte alta del cuerpo está algo más erguida y no llegamos a apoyar el pat en el green durante el stance. Debemos dejar que los brazos caigan relajados desde los hombros y, tratándose de un pat de largo recorrido, permitimos que las muñecas se muevan ligeramente aportando algo de fuerza al impacto.
La subida en el pat largo
Por Joaquín Sierra


Dado que nos hallamos ante un pat largo, el arco del movimiento del pat será más amplio que en los pats cortos. Como apreciamos en la imagen, por tanto, la subida lleva el pat atrás hasta alcanzar casi un ángulo de 45 grados respecto la línea vertical que une nuestros ojos y la bola. Como ya hemos comentado, en estos pats lo más importante es acertar la fuerza para asegurarse al máximo los 2 pats. Para ello es imprescindible sentir la cabeza del pat en todo momento, algo que conseguiremos si reducimos la presión de las manos en el grip.
El final en el pat largo
Por Joaquín Sierra


Al igual que vimos en la subida, el final en el pat largo es más amplio que de costumbre, alargando el arco habitual hasta alcanzar un ángulo de 45 grados respecto la línea vertical del punto de impacto. Para asegurarnos que la ejecución es pausada y armónica, seguimos fijando la mirada en el punto de impacto durante unos instantes, evitando la precipitación que podría generarnos la ansiedad por ver cómo va la bola hacia el hoyo. El balanceo conjunto de los hombros, los brazos y las manos debe tener un ritmo lento y una misma cadencia, como si se tratara de un péndulo que cuelga del eje de la cabeza, mientras que la cintura, las rodillas y los pies deben permanecer totalmente inmóviles.
Colocación en el pat corto
Por Joaquín Sierra


Tras estudiar la teoría sobre el pat largo, pasamos ahora a uno de los golpes que más quebraderos de cabeza genera en los golfistas: el pat corto de un metro. Es una distancia en la que hay mucho que perder y nada que ganar y por ello conviene depurar al máximo la técnica de ejecución. Las piernas están más juntas que en el pat largo y el tronco más agachado, más encima de la bola. Contrariamente a lo que hacíamos en el pat largo, sujetamos el palo con firmeza y dejamos que sean sólo los hombros los que hagan el movimiento, dejando las muñecas pasivas.

Truco para colocarse en el pat corto
Por Joaquín Sierra


Dijimos el día anterior que en el pat corto el tronco está más encima de la bola que en el pat largo. Un buen truco para asegurarnos de que esto es así es sujetar con 2 dedos el pat a la altura de nuestros ojos y comprobar que la caída vertical del pat se posa encima de la bola, lo que indica que nuestros ojos y la bola están en el mismo plano vertical. Además de esta cuestión puramente técnica, es muy importante afrontar con una buena mentalidad estos pats tan comprometidos: tenemos que pensar en positivo y estar convencidos de que la vamos a meter. En ningún caso es bueno pensárselo demasiado rato porque de ese modo estaremos aumentando nuestra rigidez y nuestra tensión, lo que te puede inducir a agarrotarte, fallar, y sufrir un trauma que puede aparecer cada vez que te encuentres a un metro de bandera.
La subida en el pat corto
Por Joaquín Sierra


En el pat corto la subida también es corta porque nos interesa hacer un movimiento compacto, lo más controlado posible. Con un arco de subida menor, además, conseguimos una aceleración consistente para golpear a la bola. La mirada debe permanecer siempre en la bola, aunque el pat esté retrasado, y es muy importante estar muy quieto en general, permitiendo que sean sólo los hombros los que realicen el movimiento. Cualquier movimiento extra, ya sea de piernas, caderas o muñecas, puede estropearnos la línea hacia el hoyo.
El final en el pat corto
Por Joaquín Sierra



Tenemos que tener la sensación de que, más que golpear a la bola, lo que hemos hecho es acompañarla al hoyo con una aceleración progresiva. Extendemos el arco del ´finish´ más que en la subida para incrementar esta sensación de que llevamos la bola al hoyo en la línea que queremos. No llegamos a los 45 grados del ´finish´del pat largo, pero poco nos falta. Debemos evitar levantar la cabeza del punto de impacto de inmediato tras golpear a la bola porque esa ansiedad por ver si entra la bola puede llevarnos a la precipitación y a la pérdida de la serenidad y la firmeza que requieren estos pats. Podemos practicar esto sin levantar en ningún momento la cabeza y comprobando si la bola ha entrado en función de si la oímos caer en el hoyo o no.
Los hombros en el pat
Por Joaquín Sierra


Tras estudiar la técnica del pat tanto en los pats largos como en los cortos, os ofrecemos ahora 3 trucos para depurar vuestra habilidad en el green prescindiendo del contacto directo con el pat. El primero sirve para incidir en la importancia del balanceo de los hombros en el gesto del pat. Con las manos cruzadas sobre el pecho y la colocación igual que cuando estáis pateando, tal como indica la foto, tenéis que sentir que el balanceo de los hombros es una parte clave en el movimiento del pat. Practicarlo de vez en cuando os hará adquirir mejores sensaciones y lo apreciaréis cuando llegue la hora de patear.

Los brazos en el pat
Por Joaquín Sierra



Vamos con el segundo truco para mejorar vuestra técnica en el pat. Prescindimos del pat y nos colocamos como si fuéramos a patear, pero con las manos enfrentadas palma con palma como si aplaudiéramos. Practicamos repetidas veces, de este modo, el movimiento de los brazos y sentimos como se produce un balanceo en el que los hombros, los brazos y las manos forman una pieza compacta, como un péndulo que gira entorno al eje de la cabeza. Lo bueno de no estar sujetando el pat es que no tenemos la presión psicológica de estar frente a un pat y podemos concentrarnos en el movimiento correcto de los hombros y los brazos. Si practicamos el truco con una cierta continuidad afrontaremos el pat, a la hora de la verdad, con más seguridad.

El blaster en lugar del pat
Por Joaquín Sierra


El tercer truco que os prometimos para mejorar la técnica del pat nos debe enseñar a ser precisos en el punto de impacto. Una vez más nos olvidamos del pat y en su lugar cogemos el blaster para patear, lo que nos obliga a buscar el contacto entre el filo del hierro y la bola justo en el centro de su hemisferio, a media altura. Si lo hacemos exactamente así la bola rodará con top spin, pero si el impacto es por debajo del centro la bola cogerá efecto de retroceso, que es lo que tenemos que evitar. Es un ejercicio para adquirir toque con el pat, y nos obliga a dejar las manos muy quietas y a hacer el movimiento sólo con los hombros. Debemos coger el blaster corto y colocarnos la bola más al pié izquierdo.

Cómo mirar las caídas
Por Joaquín Sierra


Existe la creencia equivocada de que resulta suficiente con mirarse las caídas desde detrás de la bola, en línea con el hoyo. Hay quien no anda tan despistado y también la mira desde detrás del hoyo, siempre en línea con la bola. Pero lo más recomendable es mirar la caída desde los 4 lados, para tener una idea completa de las ondulaciones del green al paso de nuestra bola

Cómo patear con mucho viento
Por Joaquín Sierra
Cuando hace mucho viento, estamos menos estables en el stance. Es necesario separar más los pies, doblar las rodillas y acercar más todo el tronco a la bola. También es muy importante considerar si el viento es a favor o en contra, para darle más o menos fuerza al impacto de la bola. Siempre hay que tener muy en cuenta las fuerzas de la naturaleza.

Cómo enfrentarse a los putts de metro
Por Joaquín Sierra


Estos putts son muy delicados porque en ellos hay mucho que perder y muy poco que ganar. La clave, una vez más, está en la cabeza, en la confianza. Pero para adquirir esa confianza existe un buen truco. En el green de prácticas pones una moneda en la hierba, la aplastas con el putt, y colocas la bola sobre ella. Entonces tiras el putt y te quedas mirando la moneda, sin desplazar la mirada hacia el hoyo en ningún momento. Tienes que saber que la has metido por el oído, al escuchar cómo entra la bola en el hoyo. Con esta práctica evitaremos el error típico de levantar la cabeza antes de tiempo, presos de la ansiedad por saber si la metemos o no. Meterla o no meterla: esa obsesión es fatal...
Cuándo utilizar la madera en el borde del green
Por Joaquín Sierra


Algunos profesionales prefieren "aprochar" con madera, en determinadas situaciones, en lugar de hacerlo con hierro. Sólo lo hacen si se encuentran a borde de green, cuando la hierba del antegreen está algo alta y la bola bien situada. La madera 3 permite elevar ligeramente la bola y aterrizarla en green de un modo muy controlado, porque apenas ha volado unos centímetros. La madera 3 tiene un "loft" muy parecido al del putt, por lo que la ejecución será igual en lo que al grip se refiere, manteniendo las muñecas bloquedas, como si fueran una prolongación rígida de los brazos. Es recomendable practicar este golpe antes de ejecutarlo en el campo, porque la bola sale con bastante fuerza dada la consistencia de la madera.
Cómo concentrarse para meter un putt decisivo
Por Joaquín sierra


Cuando nos encontramos en la situación de tener que meter un putt decisivo, lo más conveniente es mantener la rutina de siempre. Si nos lo pensamos mucho más de lo normal, estaremos desplazándonos de las condiciones en las que estamos habituados a patear, y, por consiguiente, puede que el efecto sea contraproducente. Hay que ser conscientes de la importancia de la situación, y se puede alargar un poco el proceso de concentración, pero no suele ser bueno entretenerse demasiado. Entre otras cosas, podríamos ponernos nerviosos. Además, ya se sabe que muchas veces pensar demasiado resulta negativo.
Cuándo conviene patear desde fuera de green
Por Joaquín Sierra


Es preferible utilizar el putt desde fuera de green, en lugar de realizar un approach, cuando se dan 2 condiciones claves. La primera es que el antegreen tenga la hierba muy corta, de forma que podamos calcular bien la fuerza. Y la segunda es que el green tenga ondulaciones pronunciadas, en cuyo caso resulta muy complicado "aprochar" porque cuesta ver dónde tenemos que botar la bola a su llegada al green.

La colocación en el pat largo
Por Joaquín Sierra


La colocación en los pats largos tiene unas características específicas. En primer lugar las piernas deben estar más separadas para crear una buena base que nos dé mayor estabilidad. La parte alta del cuerpo está algo más erguida y no llegamos a apoyar el pat en el green durante el stance. Debemos dejar que los brazos caigan relajados desde los hombros y, tratándose de un pat de largo recorrido, permitimos que las muñecas se muevan ligeramente aportando algo de fuerza al impacto

El Put largo
Por Joaquín Sierra
Cuando tengamos un put largo, si intentamos que el movimiento sea un bloque en el que las muñecas no jueguen, permaneciendo rígidas, tendremos muchos problemas para medir la distancia.

En el put de más de seis metros, deje que las muñecas se rompan un poco. La bola rodará mucho mejor y no tendrá que hacer tanto swing para llegar al hoyo.

Truco para colocarse en el pat corto
Por Joaquin Sierra


En el pat corto el tronco está más encima de la bola que en el pat largo. Un buen truco para asegurarnos de que esto es así es sujetar con 2 dedos el pat a la altura de nuestros ojos y comprobar que la caída vertical del pat se posa encima de la bola, lo que indica que nuestros ojos y la bola están en el mismo plano vertical. Además de esta cuestión puramente técnica, es muy importante afrontar con una buena mentalidad estos pats tan comprometidos: tenemos que pensar en positivo y estar convencidos de que la vamos a meter. En ningún caso es bueno pensárselo demasiado rato porque de ese modo estaremos aumentando nuestra rigidez y nuestra tensión, lo que te puede inducir a agarrotarte, fallar, y sufrir un trauma que puede aparecer cada vez que te encuentres a un metro de bandera.

 

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