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Strance
en giro con péndulo
Por Joaquín Sierra
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Como ya hemos visto en anteriores sugerencias, una de las claves
de un buen swing es que los hombros, los brazos, las manos y el
palo giren al unísono, como un péndulo cuyo eje sería nuestra
cabeza. El ejercicio que iniciamos hoy debe ayudarnos a
sincronizar el movimiento de este péndulo con el del propio
cuerpo. Ponemos un palo en el suelo, detrás de la bola y en la línea
de tiro, para notar una cierta resistencia cuando tenemos que
iniciar el swing. La gracia está en que venzamos esa resistencia
manteniendo compacto el péndulo en el inicio de la subida. |
Inicio
subida en giro con péndulo
Por Joaquín Sierra
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Como ya hemos visto en anteriores sugerencias, una de las claves
de un buen swing es que los hombros, los brazos, las manos y el
palo giren al unísono, como un péndulo cuyo eje sería nuestra
cabeza. Este ejercicio debe ayudarnos a sincronizar el movimiento
de este péndulo con el del propio cuerpo. Ponemos un palo en el
suelo, detrás de la bola y en la línea de tiro, para notar una
cierta resistencia cuando tenemos que iniciar el swing. En el
inicio de la subida tenemos que vencer esa resistencia manteniendo
compacto el péndulo y desplazando, como apreciamos en la foto, el
palo del suelo con el reverso de nuestro palo. |
Mitad de
subida en giro con péndulo
Por Joaquín Sierra
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Como ya hemos visto en anteriores sugerencias, una de las claves
de un buen swing es que los hombros, los brazos, las manos y el
palo giren al unísono, como un péndulo cuyo eje sería nuestra
cabeza. Este ejercicio debe ayudarnos a sincronizar el movimiento
de este péndulo con el del propio cuerpo. Ponemos un palo en el
suelo, detrás de la bola y en la línea de tiro, para notar una
cierta resistencia cuando tenemos que iniciar el swing. En la
mitad de la subida el giro del cuerpo está ya al 50%, después de
haber vencido la resistencia del palo del suelo en el inicio de la
subida. De allí sólo tendremos que continuar con el giro natural
hasta poner el palo arriba de modo correcto. |
Alto de
la subida en giro con péndulo
Por Joaquín Sierra
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Como ya hemos visto en anteriores sugerencias, una de las claves
de un buen swing es que los hombros, los brazos, las manos y el
palo giren al unísono, como un péndulo cuyo eje sería nuestra
cabeza. Este ejercicio debe ayudarnos a sincronizar el movimiento
de este péndulo con el del propio cuerpo. Recordamos que habíamos
puesto un palo en el suelo, detrás de la bola y en la línea de
tiro, para notar una cierta resistencia en el inicio del swing. En
lo alto de la subida el giro del cuerpo hacia atrás es ya
completo, después, primero, de haber vencido la resistencia del
palo del suelo en el inicio de la subida y, segundo, de haber
girado ya al 50% en la mitad de la subida. Desde esta posición
correcta del péndulo en lo alto, la bajada será una cuestión
sencilla de descargar el movimiento por la misma línea marcada. |
Inicio de
la bajada en giro con péndulo
Por Joaquín Sierra
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Como ya hemos visto en anteriores sugerencias, una de las claves
de un buen swing es que los hombros, los brazos, las manos y el
palo giren al unísono, como un péndulo cuyo eje sería nuestra
cabeza. Este ejercicio debe ayudarnos a sincronizar el movimiento
de este péndulo con el del propio cuerpo. En el inicio de la
bajada, el palo se mantiene retrasado respecto lo que es el péndulo
de hombros brazos y manos porque las muñecas siguen quebradas,
pero en sí el péndulo sigue compacto y empieza a descender hacia
la zona de impacto siguiendo siempre la inercia del hombro
izquierdo, que va siempre por delante. |
Bajada en
giro con péndulo
Por Joaquín Sierra
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Como ya hemos visto en anteriores sugerencias, una de las claves
de un buen swing es que los hombros, los brazos, las manos y el
palo giren al unísono, como un péndulo cuyo eje sería nuestra
cabeza. Este ejercicio debe ayudarnos a sincronizar el movimiento
de este péndulo con el del propio cuerpo. En la bajada el peso
del cuerpo sigue desplazándose de la pierna izquierda hacia la
derecha y ya se reparte entre ambas piernas. El péndulo que
forman hombros y brazos ya ha bajado prácticamente a la vertical,
pero las manos siguen quebradas y el palo sigue paralelo al suelo. |
Impacto
en giro con péndulo
Por Joaquín Sierra
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Como ya hemos visto en anteriores sugerencias, una de las claves
de un buen swing es que los hombros, los brazos, las manos y el
palo giren al unísono, como un péndulo cuyo eje sería nuestra
cabeza. Este ejercicio debe ayudarnos a sincronizar el
movimiento de este péndulo con el del propio cuerpo. En el
momento del impacto, las muñecas vuelven a la posición natural
que tenían en el stance, es decir que dejan de estar quebradas
y se integran en el péndulo mencionado prolongando la línea de
los brazos. El peso ya recae en su mayoría en la pierna
izquierda, con lo cual la derecha queda liberada, con la rodilla
doblada y el talón empezando a levantarse. |
Post-impacto
en giro con péndulo
Por Joaquín Sierra
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Como ya hemos visto en anteriores sugerencias, una de las claves
de un buen swing es que los hombros, los brazos, las manos y el
palo giren al unísono, como un péndulo cuyo eje sería nuestra
cabeza. Este ejercicio debe ayudarnos a sincronizar el movimiento
de este péndulo con el del propio cuerpo. En el momento del
post-impacto, las caderas ya están a medio girar hacia la
izquierda y con ellas se levanta el talón del pié derecho.
Definitivamente el peso recae ya en la pierna izquierda y los
brazos se extienden llevando el péndulo hacia la dirección de la
línea de la bola. |
Finish en
giro con péndulo
Por Joaquín Sierra
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Como ya hemos visto en anteriores sugerencias, una de las claves
de un buen swing es que los hombros, los brazos, las manos y el
palo giren al unísono, como un péndulo cuyo eje sería nuestra
cabeza. El ejercicio que hoy concluimos tiene que servirnos para
sincronizar el movimiento de este péndulo con el del propio
cuerpo. En el finish las caderas ya están totalmente orientadas
hacia la izquierda, apuntando en la dirección de la bola, y el
talón del pié derecho se encuentra levantado, en tanto todo el
peso recae ya sobre la pierna izquierda. El péndulo ya no existe
como tal, puesto que hemos doblado codos y muñecas para llevar el
palo a la perpendicular de la línea del objetivo. Los hombros, al
igual que las caderas, apuntan hacia adelante. |
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