23/DICIEMBRE/2007
BAPTISTA
CONFIRMÓ QUE EL REAL MADRID LE HA
PERDIDO EL MIEDO AL CAMP NOU
El Día de la
Bestia

Un
golazo de Julio Baptista decidió un
clásico vibrante, con más intensidad
que fútbol, que el Madrid dominó
casi de cabo a cabo. Sólo Andrés
Iniesta hurgó en el perfecto
entramado defensivo de los blancos,
ante la desaparición de Ronaldinho,
al que Rijkaard respetó la jerarquía
sin obtener respuesta, y la
sorprendente ausencia de Samuel Etoo,
siempre hambriento de gol ante los
blancos. El Madrid corta la racha
triunfal del Barça en el Camp Nou y
le relega a siete puntos en la lucha
por la Liga. Por lo que se vio en
este partido, una diferencia que se
ajusta a la realidad.
En 1995, el bilbaíno Álex de la
Iglesia rodaba una película de
cierto éxitoen su época. Un
sacerdote debía buscar al
anticristo, que según una profecía,
nacería en la Nochebuena de 1999 en
Madrid. Doce años después, en
vísperas de la Nochebuena de 2007,
la profecía reaparecía y el Camp Nou
alumbraba el nacimiento a los
grandes partidos de Julio Baptista,
desde esta noche un demonio para el
barcelonismo y un ángel caído del
cielo para la grey blanca.
Un ángel, desde luego, inesperado.
Bernd Schuster, simplemente, no
contaba con él hace menos de lo que
su actual peso en el equipo permite
imaginar. Su timón era Guti. Hasta
que pasó lo de Murcia, y después lo
de Bremen. A partir de ahí, el
"rubio" al que tanto se echaba de
menos desapareció del mapa y su
lugar lo ocupó el brasileño, que
nunca desesperó, que nunca perdió la
fe. No siempre ocurre, pero él ha
obtenido recompensa. El gol ante la
Lazio le afirmó y se convirtió en
fijo para el técnico alemán. El
resto es una historia que se
reescribe día a día.

Superioridad en
el centro
Desde el músculo
de Baptista se explica por qué ganó
el Madrid este partido. La medular
blanca fue netamente superior a la
azulgrana, gracias, sobre todo, a
Baptista, y también a Sneijder,
incluso a Robinho. Diarrà estuvo
como siempre.
Enfrente, Rijkaard había decidido
refugiarse en su guardia pretoriana.
Se puso en manos de los intocables,
y Ronaldinho y Deco fueron
titulares. Ahora, debió pensar,
depende de ellos. Y los dos, sobre
todo el '10', quedaron expuestos al
escarnio público. No se fue ni una
vez de Sergio Ramos, aunque tuvo la
ocasión más clara de su equipo.
Casillas realizó el milagro habitual
y, en la jugada siguiente, Baptista
hizo el 0-1, un golazo: asistido por
Van Nistelrooy, empaló a bote pronto
con el exterior de la bota derecha a
la escuadra izquierda de Valdés. La
jugada nació de una cabezonería de
Raúl, que se empeñó en mandar
adelante un balón sin dueño. El
capitán volvió a irse sin marcar de
Barcelona, pero se dejó la vida. No
es noticia.
Antes
del 'Baptistazo', Casillas había
sacado un balón a los pies de Etoo
(asistido por Iniesta, el mismo que
dio el pase a 'Dinho' en la ocasión
anterior), y luego repitió tras
culebrear tras la pelota ante el
pequeño genio manchego. El Camp Nou
rugió, pero Mejuto estuvo firme.
También el '10' azulgrana se fue al
suelo por nada antes de que Robinho
ofreciera, en una contra, un
anticipo del segundo tiempo.

Ejercicio
peligroso
Que fue un
ejercicio en el alambre del Madrid.
Totalmente innecesario, además.
Contando por encima, los blancos
sumaron alrededor de diez
acercamientos peligrosos hasta la
puerta de Valdés. Muchos llegaron
después de que la zaga (excepcional
partido de los cuatro del fondo, con
mención especial para Pepe, que va a
acabar siendo barato…), cortara un
ataque azulgrana, casi siempre
embocados por el centro, y Baptista
sacara las contras en plan manada,
como Jorge Valdano dijo en su día de
Ronaldo.
Pero el Madrid no mató el partido.
Lo tuvo Van Nistelrooy, lo tuvo
Julio, lo tuvo Robinho, lo tuvo
Ramos, lo tuvo Raúl, pero no hubo
manera. El resultado seguía siendo
muy corto, e Iniesta alimentaba la
fe en la reacción local ante el
entreguismo de Ronaldinho y la
extraña incomparecencia de Etoo.
Pese al incansable dinamismo del
canterano azulgrana, los locales
sólo rozaron el gol en dos
ocasiones, pero Casillas sacó un
descarado disparo de Bojan y Touré
cabeceó alto un córner (minutos 83 y
84). Pepe, sin querer, convirtió en
córner el único disparo con veneno
de Etoo, y ahí acabó el partido,
porque esta vez no estaba Messi para
amargar la noche a Casillas. Aunque,
para el Madrid, debió acabar mucho
antes. ¿Quizá Guti para aprovechar
los múltiples espacios que un Barça
caótico ofrecía a la contra? Nunca
lo sabremos. No fue su día. Fue el
Día de la Bestia.

Ficha del
partido
Alineaciones
FC
Barcelona: Valdés; Puyol (Zambrotta,
m.77), Márquez, Milito, Abidal;
Xavi (Bojan, m.82), Touré, Deco
(Giovani, m.58); Iniesta,
Ronaldinho y Eto'o
Real Madrid:
Casillas; Sergio Ramos (Torres,
m.88), Cannavaro, Pepe, Heinze;
Sneijder (Gago, m.79), Diarrá,
Baptista, Robinho (Robben,
m.85); Raúl y Van Nistelrooy.
Gol
Árbitro

Mejuto González (col.
Asturiano). Mostró
cartulina amarilla a
Puyol (m.27), Sergio
Ramos (m.45+2), Milito
(m.69) y a Baptista
(m.84).
Incidencias
98.248
espectadores llenaron
completamente las gradas del
Camp Nou en partido de la
decimoséptima jornada de Primera
División. Un impresionante
mosaico con los colores del
club, de Cataluña y el escudo
del Barça saludaron a los
futbolistas cuando saltaron
sobre el terreno de juego. Pleno
de políticos en el palco. Mejuto
González dio por finalizado el
partido un minuto antes de lo
previsto, el árbitro asistente
levantó el cartel con 4 minutos
de tiempo añadido y en el 48 de
la segunda dio el partido por
concluido.
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