05/ABRIL/2008
EL MALLORCA Y DAUDÉN
POSIBILITARON QUE LOS BLANCOS SE
LLEVASEN ALGO DEL ONO ESTADI

El Madrid
sobrevive ante los errores
Una aparición, causa de la
lamentable actuación de Daudén y de
la puntería del Mallorca, propició
un empate con el que el Madrid puede
darse con un canto en los dientes.
Los errores ajenos de los otros
protagonistas de la película, el
Mallorca y el trío arbitral,
posibilitaron que el líder se
marchase rumbo a la capital con un
premio injusto, da igual por donde
se mire. Los bermellones, alumnos
aventajados a la hora de hacer daño
los destinos madridistas, pudieron
dejar al Madrid con la cara hecha un
sello. Su suspenso lanzando ganchos
al rostro rival y la colaboración de
Daudén se añadieron al puzzle que se
sacó Schuster de la manga en la
segunda mitad propiciado por la
expulsión de Sergio Ramos.
Daudén Ibáñez, trencilla de turno
para la cita, inició la cadena de
errores favorables al Madrid. El
Mallorca, más tarde, ya en la
segunda mitad, no quiso saltarse el
guión marcado y se hartó a
perdonarle la vida a un Madrid que
estaba tambaleando contra las
cuerdas, encantado con un punto que
le sabe a gloria aunque ofrezca
cierta vida a la Liga.
Schuster repitió fórmula para dar
una estocada irreal visto lo visto.
El Madrid no arrancó nada mal,
ofreciendo bastante más de lo
expuesto en muchas de sus salidas;
pero, esas buenas maneras se
borraron de un plumazo por un
silbato y el empeño blanco en
meterse en problemas con inusitada
felicidad. Manzano y el Mallorca,
por su parte, volvieron a dar una
lección ante el escaparate de
vérselas con los merengues. Los
baleares mantienen la esencia del
fútbol de siempre, ofrecen un papel
protagonista a unos costados
fundamentales en este juego, y andan
por el mejor de los caminos.

Iluminados
El Mallorca,
valiente como siempre, guiado por el
faro del 'Caño' esperó su momento y,
cuando lo encontró, se topó con unas
decisiones equivocadas que ya le
perjudicaron en el Bernabéu. Daudén
anuló un tanto de Fernando Navarro
legal que hartó Mallorca. El
colegiado aragonés, iluminado, vio
una falta de Ramos a Arango antes
del disparo de Fernando Navarro que
pocos entendieron. El venezolano,
incluso, se vio desbordado en la
acción por el ímpetu del sevillano.
Navarro batió a Iker y, sin
explicación, comprobó cómo Daudén
impidió que el tanto subiese al
marcador. Minutos antes, el línea
comenzó maltratando a los de Manzano
con un fuera de juego inexplicable.
Basinas salió desde su propio campo.
Con eso queda todo dicho.
Ante el alboroto, el Madrid encontró
un hueco dentro de la polémica para
adelantarse después del 'gol
imaginario'. Los blancos tiraron del
cuchillo de Robben por las bandas.
El holandés, junto a Heinze, fue la
mejor de las noticias para el Madrid
y se creó el tanto madridista de la
nada. El zurdo rompió a su par
dentro del área y se sacó un centro
al área chica que acabó, después de
tocar Moyá, en las botas de un
Sneijder que no perdonó a puerta
vacía. El Madrid, sin hacer ruido,
se adelantó y dejó a los baleares
aún más angustiados. Una mano
involuntaria de Cannavaro al borde
del descanso aumentó los sinsabores
para un equipo que reaccionó ante la
adversidad tras el paso por
vestuarios.

Un líder
empequeñecido
Los de Schuster
guardaron la ropa esperando una
contra que acabase con el partido,
pero Ramos se empeñó una vez más de
sacar a la luz su parte negativa. El
sevillano, que pierde los papeles y
la cabeza con demasiada frecuencia,
dejó a su equipo con uno menos al
ver su segunda amarilla. La
expulsión de Ramos fue el principio
de un fin que no llegó del todo para
el Madrid. Los blancos casi ni
salieron de su campo con algo menos
de media hora por delante. Schuster
colaboró.
El alemán se atrevió a colocar a un
desdibujado Diarra en el lateral,
que no se había visto en otra igual.
Minutos después, Bernd reconoció su
error y puso a Torres en escena,
mandando al africano al centro del
campo. Más tarde, se olvidó de
Robinho sin mucho sentido. Manzano,
en el otro lado, sacó nota una vez
más. Metió a Webó por Héctor,
dejando bien a las claras el descaro
necesario para hacer algo
importante.
Borja Valero, con corazón blanco,
empató el partido con un disparo con
rosca prodigioso, precioso. El
canterano madridista igualó el
marcador y asustó a un Madrid que se
empequeñeció. El Mallorca se hartó a
perdonar ante Iker, destacando un
fallo clamoroso de Güiza que tocó el
larguero cuando el jerezano tenía
todo de cara. Los de Schuster
escucharon el pitido final y
respiraron ante un asedio que
mereció mejor premio.

Ficha del
partido
Alineaciones
Real
Mallorca:
Moyá; Héctor
(Webó, min.
78), Nunes,
Ramis (David
Navarro,
min. 27),
Fernando
Navarro;
Varela
(Borja
Valero, min.
67), Basinas,
Ibagaza,
Jonás;
Arango y
Güiza.
Real
Madrid:
Iker
Casillas;
Sergio
Ramos,
Cannavaro,
Heinze,
Marcelo;
Gago, Guti,
Sneijder
(Torres,
min. 74) ;
Robben,
Higuaín (Diarra,
min. 67) y
Raúl (Julio
Batista,
min. 80).
Goles
0-1: min. 43: Sneijder marca a placer tras una gran jugada de Robben por la banda izquierda.
1-1: m. 72, Borja, bate a Casillas por la escuadra izquierda con un disparo desde el borde del área.
.
Árbitro
Daudén Ibáñez
Colegio Aragonés -
1964
Suspenso rotundo. Anuló un gol más que legal del Mallorca y se vio perjudicado por la iluminación de uno de sus líneas al pitar un fuera de juego inexistente de Basinas. Pareció acertar con la mano de Cannavaro, involuntaria.
Incidencias
Unos 21.000
espectadores presenciaron el
partido correspondiente a la
trigésima primera jornada del
campeonato de Liga disputado en
el Ono Estadi, en el primer gran
lleno de la temporada del
recinto balear. Gregorio Manzano
y Bernd Schuster se saludaron
antes del partido dando por
zanjadas sus diferencias del
último partido de Copa en el
estadio Santiago Bernabeú. Antes
del partido, se guardó un minuto
de silencio por el fallecimiento
del ex vicepresidente del
Mallorca, Guillermo Oliver.
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